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Cuidados Paliativos y alimentación sana

Test de Zarit: qué es

El Test de Zarit es una medida para determinar el nivel de sobrecarga que tiene un cuidador. Muchas veces los cuidadores no son sinceros consigo mismos, o no son conscientes de que confunden cariño con obligación o frustración, y esto les puede traer problemas de salud. Con este simple test se puede determinar más fácilmente cual es el nivel de sobrecarga que tienen, y como abordarlo.

Se originó como un cuestionario de 29 preguntas que configuraron Zarit, Reever y Bach-Peterson en 1980, pero la versión revisada contiene 22 preguntas, como por ejemplo "¿Siente que no tiene la vida privada que desearía debido a su familiar?" o "¿Siente que ha perdido el control de su vida?".

Test de Zarit: qué es

El cuidador tiene que respaldar estas preguntas con una puntuación que va de 0 (nunca) a 4 (casi siempre). Estos puntos se suman para dar una cifra de hasta 88 puntos. Un resultado por debajo de los 46 puntos indicaría que no existe sobrecarga, y una superior a 56, lo contrario.

Se han sugerido diferentes modelos para simplificar el proceso, y el más frecuentemente mencionado es el modelo de dos factores, que aborda la tensión personal y la tensión de su papel como cuidador.

Se han realizado muchos estudios que analizan varias muestras de cuidadores de varios pases diferentes. Y los resultados en la mayoría de ellos son muy positivos. Tienen mucha fiabilidad debido a su cohexión interna, y un coeficiente alfa de Cronbach de 92.

En el estudio, se relacionan las puntuaciones del test de Zarit con la edad, género, región, idioma, situación en la vida, estado civil o empleo, indicando que la medida es adecuada para su uso con una variedad de poblaciones.

El cuidador también debe cuidarse

Tanto si estamos cuidando a alguien con una enfermedad crónica, dandole cuidados paliativos; como si debemos encargarnos de nuestros parientes mayores, el cuidador tiene que ser consciente de que tiene que cuidarse él mismo.

Sólo cuando nos ayudamos primero a nosotros mismos, podemos ayudar eficientemente a otros. Cuidar de nosotros mismos, es una de las cosas más importantes, y más olvidadas que tiene que hacer un cuidador.

Cuando todas sus necesidades están cubiertas, la persona a la que cuida se beneficiará también.

¿Cómo podemos hacerlo?

Reduciendo el estrés, descansando y comiendo adecuadamente, poniéndonos objetivos realistas, buscando soluciones, comunicándonos, hablando con el médico, aprendiendo a interpretar nuestras propias emociones, y buscando ayuda cuando no podemos hacernos cargo de todo.